Reflexiones de un estudiante de doctorado (el futuro de la ciencia española)

Hoy, en el día de “San Michael Faraday”; para mí, el patrón de los científicos experimentales,  quiero publicar las reflexiones de Rubén Tejero Bonacasa sobre la motivación (o desmotivación) de hacer una tesis doctoral (en una tema con mucho trabajo experimental).

Lo que a continuación escribe Rubén está muy meditado y a todos nos debe hacer reflexionar sobre la carrera científica y, especialmente, sobre esta primera etapa de formación doctoral (en mi opinión, la más importante). No he modificado ni en una coma lo que Rubén ha escrito, auque algunas cosas son matizables; pero mis opiniones las daré en la sección de comentarios después de publicar este post. Sé que Rubén ha medido sus palabras al escribir este artículo y que podía haber aportado datos aún más duros sobre su etapa como investigador en formaciçomn, pero ha hecho el esfuerzo de no personalizar demasiado, y ha preferido hacer un texto más general.

Rubén Tejero va a comenzar una tesis doctoral en un par de semanas en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Polímeros (ICTP-CSIC). Será su segundo intento. Conocí a Rubén en 2008, cuando realizó una estancia en el IQOG-CSIC durante ese verano, aún antes de acabar la carrera con una beca de introducción  a la investigación del CSIC. En ese periodo, Rubén demostró un gran interés por aprender y muy buena disposición y habilidad en el trabajo experimental. Posteriormente realizó una estancia de varios meses en el Instituto Catalán de Investigaciones Químicas (ICIQ), donde sé que hizo un trabajo excelente, donde se le ofreció la posibilidad de realizar una tesis doctoral. Sin embargo, rechazó esta oferta, aceptando otra para hacer la tesis doctoral en la UAM. Desafortunadamente, tras dos años de trabajo, su investigación en la UAM no conduce a una tesis doctoral (no voy a entrar en las razones) y ha aceptado una beca-contrato FPI para trabajar en el ICTP-CSIC.

No digo más y a continuación, os dejo con las palabras de Rubén Tejero; que espero que se discutan en la red.

Bernardo Herradón-García

La Motivación de empezar una Tesis Doctoral Científica:

Rubén Tejero Bonacasa


A lo largo de los dos últimos años en los que he estado en contacto y a diario con el mundo de la Investigación, trabajando en distintos laboratorios del territorio nacional y tocando diferentes ramas de la Química y en especial de la Química Orgánica, y aunque he de señalar un gran número de desventajas pero también de ventajas; finalmente, he tomado la decisión de empezar una Tesis Doctoral Científica.

Según el Ministerio de Educación, una carrera investigadora, supone lo siguiente:

Iniciar una carrera investigadora supone un reto personal, el acceso a los mayores niveles de formación posibles, pero es además una aventura apasionante, supone convertirse en agente activo en la generación de conocimiento y de nuevos descubrimientos que harán que la sociedad futura sea más justa, solidaria, respetuosa con el medio ambiente, con una mejor ordenación del territorio, con un patrimonio cultural e histórico mas valorado y cuidado, capaz de vencer nuevas enfermedades, capaz de realizar una medicina realmente preventiva y para todos, con un tejido empresarial mas innovador y por tanto con una economía mas competitiva.

Este es un camino a recorrer con un futuro brillante, en el gráfico indicamos las distintas etapas.

http://www.educacion.gob.es/educacion/universidades/investigacion/carrera-investigadora.html

A la vista del gráfico, y las etapas, queda bastante claro que la Carrera Investigadora no parece ser muy sencilla, aunque creo que falta bastante información sobre cómo es en verdad esta carrera y competición por lo general (descartando como por desgracia en la gran mayoría de trabajos, los factores: suerte y favoritismo).

He conocido gente de todo tipo y de prácticamente cualquier edad en cada una de esas etapas que propone el Ministerio. Y he analizado las ventajas y desventajas que tiene este “pseudo-trabajo”.

Como trabajo, y en mi caso concreto, no he tenido horarios de entrada ni de salida, un horario flexible que está muy bien, aunque se corre el riesgo que ese horario se convierta en la mayor parte de tu vida, descuidando el  tiempo para otra formación y a nivel personal, pero esto a veces es cuestión de organizarse.

Por otro lado es un trabajo en el cual sigues formándote, sigues obteniendo más títulos y aunque el sueldo como becario, no es un mal sueldo (comparado con los salarios de otros trabajos), y que quizá hace años (y me consta que actualmente), en algunos sitios siguen existiendo becarios que hacen este trabajo de forma totalmente altruista y gratuita, no implica que esto tuviera que ser así ni que esté bien, ya que no olvidemos, que llevamos como mínimo, cuatro o cinco años de Licenciatura (si todo te fue bien), y que algunos trabajamos durante la licenciatura para pagarnos la carrera, y por tanto que por fin somos Licenciados aunque en la Carrera Investigadora parezca que ser licenciado es como haber hecho estudios primarios.

Que este trabajo se siga considerando como una Beca, cuando estoy seguro que más del 90 % de los becarios trabajan más de 8 horas en el laboratorio diarias (inclusive fines de semana en algunos casos), me parece bastante injusto, y creo que deberíamos cotizar en la seguridad social los cuatro años de beca (no 2 de beca + 2 de contrato). Es por lo que a veces pienso que a “algunos” sectores de la población nos pretenden “entretener” con “Másteres, Idiomas, Títulos, Doctorados, Becas…” y me planteo si los de Arriba realmente nos quieren Formar o Quieren que se nos “pase el Arroz” formándonos (entreteniéndonos) y por tanto apartándonos de cualquier Posibilidad de cambiar algo desde la “Frescura/Juventud/Brillantez” pero esto es sólo un pensamiento…

Además no hay que olvidar que en todas esas horas diarias te encuentras en contacto con sustancias peligrosas, explosivas, carcinogénicas, tóxicas y que en ningún caso existe ninguna cláusula, ningún ingreso extra, por PELIGROSIDAD. Y también he de añadir, que por lo general, la seguridad y la prevención dejan bastante que desear, ya que requieren una inversión más o menos grande de dinero, y en definitiva o no hay dinero o no se quiere invertir grandes sumas de dinero en este tipo de cosas prescindibles para algunos y fundamentales para otros.

Como en todos los trabajos, existen jerarquías. Pero en mi opinión es uno de los mayores errores de la Ciencia para un Doctorando. El becario se va a encontrar con Peldaños gigantes que ir escalando para muchas veces simplemente poder seguir trabajando, además de todos los obstáculos que ya de por sí aparecen como medios a veces limitados, esperas para realizar algún experimento, falta de tiempo, prisas por publicar, presión por llevar temas que te puedan pisar, etc. Y esta jerarquía a veces provoca una enorme falta de comunicación entre Jefe y Becario.

La ciencia, y en mi caso, la química, además de una parte absolutamente necesaria como es la parte teórica, necesita una parte inherente como es la Experimental. El laboratorio ideal en mi opinión, debería ser un lugar con gente renovada, gente que vuelve de realizar una etapa post-doctoral y enseña los últimos avances experimentales, los trucos y artimañas del laboratorio a los doctorandos recién incorporados a la sala de experimentos.

También he notado que una vez te introduces en el campo de la Investigación a nivel “Publicaciones” muchas veces al final parece como si no importase qué se está investigando o publicando, ni con qué veracidad se hace. Es como si hubiera prisa por publicar, olvidando muchas veces las cuestiones más básicas y la esencia del preguntarse e intentar demostrar el porqué de todas las cosas, incógnitas y claves de la investigación; como si no importase todo lo que se ha probado y no ha salido, en definitiva, es parte de la investigación y una parte muy importante, ya que puede servir y de mucho, para otros enfoques del tema, y sobretodo para ahorrar una gran cantidad de tiempo probando cosas que ya se han probado antes pero como nadie lo ha dicho, no se conocen.

Bajo mi punto de vista, una falta de bibliografía adecuada, que sólo se base en copiar y pegar referencias, y en citar a amigos y/o no citar a enemigos, implica un mal abordaje del tema propuesto a investigar, porque no estamos en ninguna guerra, estamos en búsqueda de la verdad, y el primer paso para ello, en mi opinión, es simplemente, lo primero de todo, LEER.

Por otro lado, Me gustaría resaltar la falta de movilidad existente en muchos de nosotros, a veces causadas por limitaciones económicas y otras por nuestra propia comodidad, lo que provoca una falta de conocimiento de otras técnicas, métodos, aparatos, medidas, agilidad, precisión, exactitud en algunas ocasiones. Yo siempre he defendido que para llegar a la “verdad” de las cosas, necesitas conocer cuantos más puntos de vista posibles mejor, y por tanto más cerca de la realidad estarás.

Sin embargo, no es fácil hoy en día encontrar un trabajo que puedas desarrollar y a la vez te pueda llegar a encantar a pesar de que el futuro sea bastante incierto en este campo. Quizá el sistema en el que está inmerso tenga aún muchas variables pendientes por mejorar, pero si por un momento, olvidas muchas de esas variables, la esencia del trabajo, al menos en mi caso, me fascina. El poder aplicar, experimentar y desarrollar un gran número de conocimientos adquiridos durante tu carrera o grado (actualmente), el seguir aprendiendo día tras día, ensayo tras ensayo, el enriquecimiento personal que te puede llegar a dar, creo que por otro lado, no tiene precio.

Además he conocido a una gran cantidad de gente muy válida, competente y eficaz en su trabajo, desde doctorandos a jefes de grupo, personas con muchísimas ganas de aprender y de enseñar, con incansables objetivos de compartir conocimientos y de divulgar. Y esta característica presente en el mundo de la investigación es la que me hizo no sólo observar las otras variables negativas y tomar la decisión de emprender el inicio de una carrera investigadora.

En mi opinión deberíamos hacer todos un pequeño esfuerzo por cambiar las cosas, en el sentido de mejorarlas.  Y desde mi diminuto lugar en la enorme jerarquía de la ciencia, supongo que deberíamos intentar ser mucho más Competentes, que no competitivos, leer muchísimo más antes de empezar cualquier proyecto (que no ir de leídos), tener en cuenta cuantas mas opiniones mejor (abriendo el campo de visión), ser más críticos, no dejar de preguntarnos el porqué de las cosas y así poder llegar al fondo de las cuestiones, en definitiva, disfrutando y desarrollando: CIENCIA.

Rubén Tejero Bonacasa

Estudiante de doctorado

timenowasted@hotmail.com

7 respuestas en “Reflexiones de un estudiante de doctorado (el futuro de la ciencia española)

  1. René

    Me parece bastante oportuno mencionar también a las instituciones encargadas de evaluar a los investigadores. Algunos de los criterios de evaluación enfocan su estrategia en colocar a los investigadores en una especie de “ranking”, en donde su trabajo se evalúa en base al número de productos científicos tales como las publicaciones. Existen quienes, miden su éxito en el número de publicaciones que han acumulado a lo largo de su carrera y es curioso que entre más corta sea esta y se posea el mayor número de publicaciones resulta mucho más relevante. Creo que existe una carencia de educación de los doctorandos en este sentido, si bien es importante mantener una productividad científica considerable, es importante también hacerlo de manera adecuada y responsable. Dotar a los doctorandos de los principios necesarios para hacerlo de esta manera, es una tarea que no siempre se realiza. Estos principios deben surgir ya sea como resultado de una convicción basada en la autocrítica, por parte del asesor o de los organismos implicados en la investigación.

    René L. Portales
    Estudiante de postgrado

  2. Juan Pablo

    Saludos colegas cientificos, su reflexion me ha hecho pensar en serio…

    Yo soy estudiante de maestria de quimica, latino, con la posibilidad de estudiar proximamente en Espana un Doctorado Europeo. Mi asesor Catalan tiene un sin fin de publicaciones cientificas, uno de los motivos por el cual lo seleccione. Sin embargo, su reflexion me ha hecho analizar, pues yo tenia un prejuicio al grado de decir “si la investigacion es publicada en la JACS, cualquier journal de la APS, cualquier journal de la physical chemistry, phys. chem. chem. phys. y muchas mas, debe ser un articulo de calidad”

    No obstante, nosotros como futuros o en turno estudiantes de doctorado anhelamos que nuestro trabajo sea conocido y en el mejor de los casos reconocido, que publicar internacionalmente como estudiante eso habla muy bien de tu Curricula, o Resume, y te abre las puertas a grandes institutos de ciencia.

    Pero su reflexion es muy acertada pues ese anhelo, ese deseo y a veces esa desesperacion cuando se investiga nos ciega de lo verdaderamente importante, hacer ciencia de verdad.

    Cito la reflexion de un investigador consolidado de mi universidad “Espana tiene una enfermedad en ciencia, se llama publicacioncitis”. La situacion en mi pais no es muy diferente, pues tambien existe el amigo que no colabora pero que es autor de una investigacion que incluso el ni conoce, pero por facilitar algun equipo o material le concede derechos para ser autor en alguna investigacion que a penas sabe en que journal se publica. Esto mas bien parece ser burocracia, pero un cientifico burocrata es un lider, un presidente, un guia, pero ironicamente nunca un cientifico.

    Ahora, yo como futuro estudiante de doctorado, tomo esta reflexion para luchar para formarme como un investigador en quimica, ingenuo ante un nuevo sistema, desarrollando la habilidad para comprender mejor, porque la quimica en su vasto mundo, nunca presenta dos sistemas identicos desde la existencia de la entropia, desde la densidad electronica, desde los isotopos, y muchos factores mas que comprenderlos (no con lo que sabemos sino con lo que podemos llegar a saber) nos acercaria una minuscula fraccion mas hacia lo que es la ciencia de verdad.

  3. J. Isasi

    Rubén soy profesora titular en el departamento de Química Inorgánica dela UCM y autora de un libro titulado: desde el conocimiento ¿será posible motivar en el estudio? Hago alusión a este libro, porque en su día lo escribí intentando mostrar una ventana a todas aquellas personas que desconocen las tareas realizadas por el profesor en la universidad. Docencia investigación y en los últimos años también la gestión son tareas del profesor universitario.
    Me solidarizo con tu carta porque también yo he reflexionado mucho en cosas como las que comentas. Como describes, en tu puesta en contacto con el mundo de la investigación has tenido buenas y malas experiencias ¿Cambiarías las malas o nefastas? Seguro que ganas no te faltan. Pues bien, te diré que de las experiencias negativas también se aprende, ya lo has comprobado cuando comentas el trabajo que conlleva el hecho de concluir que no siempre un ensayo conduce al objetivo esperado. En investigación como en la vida, las malas experiencias te hacen progresar como investigador, y dependiendo de cómo tú seas, también creces como persona.
    Estoy de acuerdo contigo, en que no se debe hacer investigación si no se tiene el deseo de hacer las cosas bien hechas. Los baremos que juzgan los méritos individuales para la obtención de becas o puestos de trabajo, como docente o investigador, no deberían basarse sólo en el número de artículos científicos publicados, o en el mayor índice de impacto de la revista en la que se publican. En ocasiones, el hecho de tener más artículos publicados lleva asociado el publicar cosas poco novedosas. Asimismo, no debe entenderse que todos los artículos que se publican en revistas de índice de impacto elevado son excelentes.
    Todo es relativo y como se ha dicho siempre, todo depende del color del cristal con el que se mire. Hay muchos investigadores que no participarían en proyectos de innovación educativa, ni perderían su tiempo escribiendo un libro. Cómo tu bien dices, cuanto más leamos, cuanto más enseñemos, cuanto más aprendamos de los demás cuanto más colaboremos los unos con los otros, entonces haremos mejor nuestro trabajo, más fructífera será también nuestra investigación.
    En el mundo de la investigación también hay que aprender a ser humilde y a respetar el trabajo que hacen los demás.
    Comparto contigo el que tenemos que trabajar para que las cosas vayan cambiando y que no consideremos a los licenciados como a personas que tienen unos estudios primarios, el licenciado ha de ser una piedra que hay que pulir y que hay que orientar de forma correcta en su proceso formativo, ya que el futuro de la investigación va a estar en sus manos dentro de poco.
    Termino diciendo que las cosas pueden cambiar y cambiarán, pero poco a poco, porque la sociedad es un reflejo de las personas que la pueblan en cada época.

  4. ricardo

    El problema que encuentro yo como investigador es que si tu futuro depende de las publicaciones que puedas lograr, es muy dificil no entrar en la rueda que nos permita acceder a puestos digamos mas consolidados. Esta claro que lo ideal es ser exigente pero tal y como estan las cosas y siendo realista entiendo que mucha gente produce por el mero hecho de producir y no por innovar, crear conocimiento o mejorar cada area de investigacion. Un saludo

  5. nera

    Muy sabias tus palabras al igual que el comentario anterior, ser un investigador es una condición loable, por el simple hecho de querer aprender cada día más y buscar las últimas verdades (en el orden teleológico), sin embargo en la sociedad en general elaboran los proyectos y las tesis de maestría y doctoral por el simple hecho de un requisito más para adquirir prestigio como diría Pierre Boudieur, empero creo firmemente que es para uno mismo para su desarrollo integral como ser humano en beneficio de un colectivo, si tienes fama ya eso es otro añadido. gracias

  6. Bernardo Herradón Autor de la entrada

    Muchas gracias por comentar.
    Es muy importante tener una motivación para hacer alguna de estas activiaddes que llevan un esfuerzo y las del ámbito académico-científico es importante que haya afán por aprender, por formarse y por profundizar en el conocimiento.

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