Los peligros de la ignorancia científica

Hasta ahora he considerado a La Vanguardia como un periódico serio. Sin embargo, en los últimos tiempos están dando cobijo a una serie de personajes que propagan sus ideas pseudocientíficas en sus venerable páginas.

Lo último que me ha llegado, se publicó el pasado 30 de mayo. Una entrevista a un ¿divulgador? y ¿agricultor ecológico? que afirma “Estamos comiendo petróleo“.

Claro, leí el titular y pensé que la entrevista se la estaban haciendo a un microorganismo extremófilo, de esos raros que son capaces de comerse las porquerías que dejó el maldito Prestige (sí, ese; se acuerdan, el de “los hilitos” que dijo un tal M. Rajoy Brey) en nuestras costas gallegas; y que esa afirmación estaba dirigida a sus congérenes, y otras especies relacionadas, devoradoras de hidrocarburos.

Pero no es un bichito de esos que le gustan a mis amigos los (micro)biólogos. Al menos por la foto de la entrevista, no es un microorganismo; sino que es, aparentemente, un individuo de nuestra especie (homo ¿sapiens?). Bueno, pienso “ha sido una exageración del periodista que ha querido sacar un titular de una frase inocua del entrevistado“.

¡¡¡Pero no!!! Este tal señor agricultor ¿ecológico? y ¿divulgador? lo dice  en la entrevista. A continuación reproduzco literalmente la pregunta y la respuesta:

P.: Incluso hay productos, según explica usted, que… ¡llevan petróleo!
R.: Efectivamente. De hecho, algo más del 90% de los productos de síntesis química (insecticidas, herbicidas, todo lo que no son productos agroecológicos) provienen todos del petróleo. Sin saberlo, estamos comiendo petróleo. Evidentemente, te lo comes tan disgregado que no te lo parece, pero lo estás haciendo.

Como se ve, no hay lugar para la duda.

Y esa respuesta demuestra que este individuo es un profundo ignorante científico. Y que conste que lo de ignorante no es insulto, sino que es el significado del diccionario de la RAE para “el que no tiene noticia de algo“.

Y este señor agricultor ¿ecológico? tiene una profunda ignorancia de química. No voy a darle ninguna lección de química (que se compre un libro para aprender), sólo decirle que la química es la ciencia de la transformación de la materia y que cuando A se transforma en B; A y B son dos sustancias químicas distintas (como si fuesen dos letras distintas del alfabeto) y, por consiguiente, sus propiedades (químicas, físicas, biológicas, tecnológicas) son también distintas.

Le voy a poner un ejemplo sencillo, que usted, señor agricultor ¿ecológico? puede entender.

El hidrógeno es un gas, explosivo por más señas. Si respiramos hidrógeno, morimos, al menos asfixiados, aunque podríamos tener una muerte aún más cruenta.

El oxígeno es también un gas. Es esencial para nuestra vida; pero, eso sí, mezclado con otro gas (el nitrógeno) en una proporción aproximada de 4 a 1 (exactamente 78 a 21) formando el aire (el 1% restante es mezcla de otros gases). Aunque el oxígeno es fundamental para nuestra existencia, en estado puro es un veneno potente para el ser humano y si lo ingerimos puro y en cantidad, tendríamos una muerte segura, y además espectacular (más o menos como una falla valenciana).

Pero, ¿qué ocurre si mezclamos estos dos gases (hidrógeno y oxígeno) tan peligrosos? ¡Se forma agua! Un líquido, no tóxico y esencial para la vida. Una reacción química hace que dos gases extremadamente peligrosos se combinen dando lugar a un ¡líquido esencial para la vida!

Espero que este ejemplo aporte alguna luz a su ignorancia química y se dé cuenta de que una vez que un derivado del petróleo se transforma químicamente, las propiedades de lo que se obtiene no tiene nada que ver con el material de partida y, mucho menos con el petróleo que  antes de estos procesos se somete a una destilación para separar componentes.

Para su información, los compuestos químicos más sencillos que se encuentran en el petróleo son el metano y el etileno. El metano da poco juego en la preparación de sustancias químicas sintéticas; aunque sí para proporcionarnos energía, que este señor agricultor ¿ecológico? usará; pues no creo que se caliente con la madera de sus bosques o no encienda ni una bombilla en su casa.

El etileno es un material de partida importante para la industria química de la que el señor agricultor ¿ecológico? se beneficia; o ¿es que va desnudo por la vida o no usa un simple bolígrafo para escribir o un ordenador o un teléfono móvil? cuando enferma ¿qué toma?

Las interrogantes en agricultor ¿ecológico? no son un error de mi teclado. ¡No! Son intencionadas. No voy a entrar con discutir a los defensores de una cierta manera de cultivar los campos (para eso están Mulet o JAL); pero sí me molesta que se falsee la terminología. Agricultura ecológica es un oxímoron, pues desde el momento en que un campo se cultiva (es decir, se hace agricultura) se deja de hacer ecologismo al estar manipulado por la mano del hombre. Por lo tanto, la agricultura ecológica no existe.

Este hombre tiene una propuesta curiosa. Propone que todos debemos plantar un huerto (por ejemplo, de lechugas; aunque es más ambicioso y propone variedad de cultivo) en nuestros balcones y terrazas. Si  estáis interesado en esta ideas (no voy a entrar a valorarla para que no me dé un ataque de risa) u os preguntáis como se puede alimentar una familia con esta ¿abundante? cosecha, recomiendo leer la blanda entrevista.

Yo voy a seguir con lo mío: la QUÍMICA (¡con mayúsculas!) y por desgracia con la ignorancia del señor agricultor ¿ecológico?

Propone plantar huertos ecológicos en los balcones de las viviendas para de esta manera “no tener que comer petróleo”. Teniendo en cuenta el escaso conocimiento químico que este señor agricultor ¿ecológico? ha demostrado, no esperaba de él un mínimo conocimiento bioquímico.

Le digo a este señor agricultor ¿ecológico? que cuando coma la lechuga de su huerto (perdón, balcón) también está comiendo petróleo. Si este señor agricultor ¿ecológico? está leyendo este post se le quedarán los ojos como platos. “¿Comer petróleo? ¡¡¡Si todo es super-mega-ultra-ecológico!!!“, me responderá.

Si, señor agricultor ¿ecológico?, según su conocimiento de química, usted está comiendo petróleo cuando se come su lechuga. “¿Por qué?” Me preguntará el señor agricultor ¿ecológico?. La respuesta es sencilla. Usted se come la lechuga; principalmente está comiendo carbohidratos (y otras sustancias químicas) que se han sintetizado (sé que la palabra le horroriza, pero es verdad) por las células de la planta. Y usted me contestará “que todo es muy natural, muy eco y muy bio” Yo le contestaré “¿Y sabe usted de dónde procede el carbono de los carbohidratos de la lechuga que se está comiendo?” Teniendo en cuenta sus conocimientos de química, su respuesta será “No” y en ese momento yo le contestaré (con una media sonrisa) “Del CO2, también conocido como dióxido de carbono o anhídrido carbónico” Y este señor agricultor ¿ecológico? se echará a temblar, pues le he nombrado a una de sus bestias negras, el CO2. Y además, le digo que ese CO2 procede de la combustión de derivados de hidrocarburos en automóviles o centrales térmicas; es decir, del petróleo.

Por lo tanto, sintiéndolo mucho, señor agricultor ¿ecológico?; usted también come petróleo de su huerto (perdón, balcón). Sólo tiene una alternativa, no comer. Claro, así seguro que se muere pronto (eso sí, sin estar químicamente contaminado); o más fácil, no vuelva a exponer su ignorancia científica en los medios de comunicación.

Nota tras el post químico. Aunque he preferido centrarme en los aspectos químicos de la entrevista, ésta no tiene desperdicio. Como cuando dice que hay que cortar el cesped cuando la Luna esté en la constelación de Gémini (triste es que un periódico serio publique esto, que parece una broma) o como le gusta observar la actividad sexual de insectos en su huerto (perdón, balcón) o que, como ocurre con mucho iluminados, él conoce la planta que cura el cáncer (¿todos? ¿los más 300 tipos de enfermedad que se clasifican con el epígrafe cáncer?).

 

Bernardo Herradón García
CSIC
b.herradon@csic.es

18 respuestas en “Los peligros de la ignorancia científica

  1. MARC

    Gracias por tu aclaración.
    Es una verguenza lo que se esta vendiendo como ecológico y algunos estamos hasta las narices de los domingueros de la agricultura, parece que la han descubierto.
    Por desgracia la gente no conoce la producción integrada, ni se preocupa de la procedencia de los productos que compra, allí es donde reside el problema.

    Un Saludo.

  2. Jorge

    ¡Excelente entrada! Lo más triste de todo es que, viviendo como vivimos en la “era de la información”, donde casi absolutamente todo el conocimiento está al alcance de la mano, la población prefiere escuchar a indocumentados e iluminados como el de la entrevista, y no a personas que dedican 20 años de su vida a formarse para entender a fondo los entresijos de la realidad (lease científicos o académicos). Un saludo.

  3. Quique

    Bernardo,
    Eso es hablar con propiedad y no lo que ha hecho el ignorante este “comepetróleo” que encima tiene el rostro de calificarse como divulgador científico, siendo un charlatán de medio pelo que no distingue un aminoácido de una proteína, al más puro estilo L’Oreal.

    Un gran abrazo, amigo

    Quique

  4. Manuel

    Desde la total ignorancia pregunto: acaso es igual de sana la fruta y verdura tratada con pesticidas y demás? Y de la carne ecológica qué opinan? Es más sana que la tratada con antibióticos y hormonas del crecimiento?

    Ya digo que pregunto por saber, no se me vayan a tirar al cuello! Saben de algún libro relaciondo con el tema? Un saludo y gracias

  5. Pedro

    Esta muy bien explicar las cosas, pero hay formas y formas, y creo que esta no es la forma de que la gente se acerque a la divulgación de verdad.
    Parece que el redactor tuviera una disputa personal con el personaje, solo le falta insultarle.

  6. Claudi Mans

    “Los ecologistas nos hacen comer mierda”

    Quizá este titular serviría para intentar hacer abrir los ojos de los que sinceramente creen que comemos petróleo. No el entrevistado, que ya sabe que no, sino los que le creen.

    De cada tres o cuatro entrevistas de la Contra de La Vanguardia una tiene un matíz esotérico o pseudocientífico. Se ha protestado mil veces, pero la respuesta -cuando la hay- es que los entrevistadores se limitan a dar voz a alguien que tiene algo quedecir, y que sea el lector quien opine…

  7. MARC

    Para Manuel el 1 junio 2012 @ 11:49
    Te recomiendo que leas esto.

    Los productos naturales, ¡vaya timo!
    Jose Miguel Mulet (Autor)

    Aqui esta la descripción de lo que es un producto natural y ecologico y lo que hay que tener en cuenta para comprarlo.

    Pedro el 1 junio 2012 @ 11:59
    Agradezco a Bernardo la aclaracion de lo del petroleo y creo que lo hace muy comprensible.
    Es lamentable ver libros de pseudocientificos y dar tanta publicidad en un periodico de gran tirada a charlatanes de poca monta.

  8. Clochard

    Una corrección lingüística: se escribe “no es un microorganismo; SINO que es…” Últimamente parece que ya nadie es capaz de hacerlo correctamente.

  9. JAL

    Sinceramente, no creo que seamos los divulgadores científicos los que utilizamos “formas” inapropiadas a la hora de rebatir o debatir ideas absurdas y pseudocientíficas que son difundidas a los cuatro vientos por supuestos medios serios más pendientes -debe ser fruto de la pertinaz crisis- del número de lectores que del rigor.

    Seguro que el lector que así lo afirma, no tendría ningún empaque en intentar ridiculizar a aquel “iluminado” que estaba en contacto con unos extraterrestres de raticulí -o algo ásí-. Carlos Jesús creo que se llamaba. Verdad que lo que decía era digno de una sonrisa, al menos? Nadie se lo tomaba en serio, por lo que el caso que nos ocupa es, en ese sentido, más peligroso; pues, aunque no lo parezca, parte de las declaraciones del agricultor divulgador de la entrevista van en esa dirección. Ridiculizarte?, no! Dejarle en evidencia? Of course.

    Buen post, socio. Por cierto, por qué el hipervínculo que me has puesto no llega a ningún sitio? Esto te va a costar caro, forastero…

  10. Bernardo Herradón

    Estimado Clochard,
    Infinitas gracias por tu corrección lingüistica; que corregiré cuando me conecte como administardor.
    Si has leído el texto para corregir errores lingüisticos, te habrás sentido decepcionado por no encontrar “v” y “b” cambiadas o las “h” fuera de sitio; aparte de que una docena de líneas más abajo, se usa una frase gramaticamente similar y el “SINO” se usa correctamente ¿o no?
    ¿Ha podido ser un error tipográfico?
    En cualquier caso, muchas gracias por comentar y corregir el texto gramaticalmente.
    Bernardo Herradón

  11. Bernardo Herradón

    Manuel,
    Muchas gracias por el comentario, que está lleno de sentido común.
    La fruta, hortaliza y carne más sana siempre será la que ha sido tratada con “mimo”.
    Lo que significa también que la fruta y la hortaliza se coseche en el momento justo y se consuma inmediatamente; y no se coseche antes de tiempo (para obtener una sgunda cosecha) y se madure o mantenga de manera artificial en cámaras.
    Pero, ¿esta situación es compatible con la necesidad de alimentar a siete mil millones de persona?
    Aunque soy un químico convencido de los beneficios de la química (en la que se incluyen los productos fitosanitarios que permiten hacer las cosechas más productivas, que impiden el crecimiento de malas hierbas, impidan que sean devoradas por plagas); pero cualquier sustancia química debe ser usada con precaución y en la medida justa. Todo lo que se use en exceso, irá a parar al medio ambiente.
    También debemos confiar en nuestros suministradores y en las entidades reguladoras; que tienen la obligación de analizar los productos suministrados.
    Por supuesto, la fruta y verduras deben ser lavadas y/o peladas antes de consumo.
    Saludos.
    Bernardo Herradón

  12. Bernardo Herradón

    JAL,
    Teóricamente, el enlace lleva a tu blog de Madri+d, pero acabo de darme cunta que pegué el enlace a tu blog sin borrar el anterior.
    En un rato, edito el enlace.
    Bernardo

  13. Bernardo Herradón

    Pedro,
    JAL ha contestado por mí.
    Los que dedicamos muchos esfuerzos a las tareas de cultura científica, tenemos que defender la ciencia, el rigor científico y la divulgación científica.
    No podemos soportar que cualquiera pueda decir cualquier cosa anticientífica (que además causa alarma social) en cualquier medio.
    Con declaraciones como las de este individuo publicadas en un medio tan importante como LA VANGUARDIA, ¿nos podemos extrañar que la gente crea que la astrología o la homeopatía son ciencias? ¿O que la mitad de los españoles no sean capaz de citar a un sólo científico? ¿O que cuando se debate de transgénicos, células madres, energía o medio ambiente, la opinión del encuestado sea la de los medios pseudocientíficos?
    Por cierto; e insito, no insulto (no es mi estilo y menos por escrito) y si le llamo ignorante, estoy haciendo referencia a la definición del diccionario de la RAE.
    A continuación enlazo una página web con mi CV por si tiene interés en conocer lo que el firmante del post ha hecho en ciencia, en gestión de la ciencia, en educación y en cultura científica (http://www.losavancesdelaquimica.com/blog/category/bernardo-herradon/).
    Saludos.
    Bernardo Herradón

  14. Ricardo

    Pues yo “si” creo que realmente comemos petróleo. Pero no en sentido literal, sino que la agricultura actual es totalmente dependiente de los combustibles fósiles.

  15. Bernardo Herradón

    Estimado Ricardo,
    Todos dependemos de los combustibles fósiles y dependenmos para todo.
    Desde el punto de vista de la química, es muy triste que el petróleo se use como fuente de energía; pues estamos quemando la materia prima con la que fabricamos los utensilios necesarios para nuestro bienestar, desde medicamentos a ropa.
    Tendríamos que llevar una vida energéticamente más sostenibles, no abusar del consumo energético.
    Esto implica cambiar nuestros modos de vida: siempre que sea posible deberíamos consumir productos que se hayan elaborado en la distancia más corta. De esta manera, ahorrariamos mucha energía en el transporte.
    Por supuesto, es imprescindible fomentar el transporte colectivo, fuentes de energía renovables, etc.
    Y mil alternativas más que nosotros, los ciudadanos, deberíamos utilizar.
    Saludos.
    Bernardo Herradón

  16. luisreig

    ¡Qué barbaridad! Cuesta creer que todavía gente quede así y, lo peor, que medios tan importantes les concedan estrado. Hace poco leí una noticia similar en el mismo medio (http://t.co/XhDCZTe4) y también era para quedarse “petrolificado”. Una pena.

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