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Mendeleev presenta la Tabla Periódica. Propuesta de modificación.

El 6 de marzo de 1869, año marcado en la agenda de todos los químicos, Mendeleev (1834-1907) presenta la primera versión de la Tabla Periódica en una sesión en la Sociedad Química Rusa. La Tabla Periódica fue desarrollada por Mendeleev cuando escribía un libro de Química General para sus estudiantes de la Universidad de San Petersburgo. Puesto que ningún libro de texto le satisfacía, decidió escribir él mismo el libro. Al intentar explicar las relaciones entre los elementos químicos, Mendeleev hizo varios intentos de clasificación, llegando finalmente a la versión en los que los clasificaba en base a su masa atómica (peso atómico en aquella época).

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Tabla Periódica realizada en el IQOG-CSIC como homenaje a Mendeleev en el centenario de su fallecimiento. En aquella época aún no se había asignado nombre a los elementos Z = 112 (copernicio), Z = 114 (flevorio) y Z = 116 (livermorio). Esta tabla periódica es, esencialmente, la propuesta por Werner en 1905. Algunos químicos pensamos que la Tabla Periódica más útil es la que se presenta a continuación.

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En el programa A Hombros de Gigantes hicimos propuestas para este cambio, en los que también hablamos de los nuevos elementos químicos (Z = 115, 117 y 118) y de la importancia de la Tabla Periódica (y la sutil diferencia con el Sistema Periódico) en la Filosofía de la Quimica.

El audio del programa se puede escuchar aquí.

 

Más información sobre la efeméride……

Conmemoraciones químicas

Esta semana se han conmemorado diversos acontecimientos relacionados con químicos, físicos y biológicos que han tenido importancia en el desarrollo histórico de la química.

19 de noviembre de 1711. Nacimiento de Mihail Lomosonov (1711-1765).Un auténtico erudito del siglo XVIII; con aportaciones en poesía, gramática, lingüistica, geografía, astronomía,  física y química. Se le atribuye el descubrimiento de la Ley de conservación de la masa; pero que no se llegó a difundir en Occidente; por lo que, en su formulación actual es debida a Lavoisier (1743-1794).

19 de noviembre de 1807. Humphry Davy (1778-1829) anuncia en la Royal Society el aislamiento y caracterización del sodio y del potasio por electrolisis de hidróxido sódico e hidróxido potásico, respectivamente. Para leer un poco más sobre este gran químico, pulsar este enlace.

19 de noviembre de 1915. Nacimiento de Earl Sutherland (1915-1974).Bioquímico estadounidense que investigó el mecanismo de acción de las hormonas; recibiendo el Premio Nobel en Medicina en 1971. Para más información, pulsar este enlace.

19 de noviembre de 1990. Fallecimiento de Giorgy Flyorov (1913-1990).Físico soviético, pionero en la investigación en fisión nuclear. Participó en la preparación de  los elementos transuránidos con números atómicos Z = 104 (rutherfordio, Rf), Z =105 (dubnio, Db) y Z = 106 (seagorgio, Sg). Rf y Sg fueron sintetizados simultáneamente por los investigadores estadounidenses liderados por Seaborg, Ghiorso y McMillan. La IUPAC ha nombrado flevorio al elemento químico Z = 114 (símbolo Fl). El otro nuevo elemento químico es el livermorio (Lv, Z = 116).

22 de noviembre de 1875. Dimitri Mendeleev publica un artículo en el que afirma que el galio, elemento aislado unos meses antes, era idéntico al eka-aluminio, cuya existencia Mendeleev había predicho en 1869. Inicialmente las propiedades del galio no eran idénticas a las eka-aluminio, pero era debido a impurezas en la muestra de galio. Mendeleev tenía razón. Para leer más sobre este tema, pulsar este enlace.

23 de noviembre de 1887. Nacimiento de Henry Moseley (1887-1915). Descubrió la ley que relaciona la frecuencia de emisión/absorción de rayos X con la carga del núcleo atómico, constituyendo la base de la definición del número atómico y el fundamento de la tabla periódica de los elementos químicos. .

23 de noviembre de 1837. Nacimiento de Johannes van der Waals (1837-1923). Recibió el Premio Nobel de Física en 1910. Investigó los cambios de fase, interacciones intermoleculares y enunció la ley que describe el comportamiento de los gases reales. Para ller más sobre van der Waals, pulsa este enlace.

25 de noviembre de 1814. Nacimiento de Robert Mayer (1814-1878). Descubrió la ley de la conservación de la energía, constituyendo el primer principio de la termodinámica. Fue el primero en establecer el equivalente mecánico del calor (posteriormente refinado experimentalmente por Joule); cuyas ideas le surgieron mientras trabajaba como médico en un barco navegando a Java, pensando en la “física del calor animal”

25 de noviembre de 1884. Fallecimiento de Herman Kolbe (1818-1884). Durante su tesis doctoral realizó la síntesis del ácido acético a partir de sustancias inorgánicas (1843-1845), desechando definitivamente la hipótesis de la fuerza vital en química. Posteriormente realizó la síntesis del ácido salicílico a través de una reacción original (la síntesis de Kolbe). El ácido salicílico es un producto natural con propiedades analgésicas, cuyo fármaco precursor es la aspirina. Investigó en transformaciones electroquímicas de compuestos orgánicos, especialmente la descarboxilación electrolítica de ácidos carboxílicos). Varias reacciones orgánicas llevan su nombre.

Bernardo Herradón García
CSIC
b.herradon@csic.es

Linus Pauling: uno de los tres grandes de la historia de la química. Tendiendo puentes entre la química, la biología y la física.

A veces me han preguntado cuales son los químicos más importantes de todos los tiempos. Siempre es difícil elegir entre tanto científico ilustre. Pero me lanzo a la piscina y digo “si tengo que elegir a uno, es Mendeleev; si son dos, añado a Pauling; y si hay que elegir un tercero, propongo a Lavoisier”

¿Por qué esa elección? ¿Tienen algo en común estos tres químicos de épocas tan distantes y que usaron técnicas y teorías tan diferentes?

Cronológicamente, el primero fue Antoine-Laurent Lavoisier (1743-1794), con el que la química empezó a ser una ciencia moderna basada en el método científico. A partir de sus investigaciones, se pudieron obtener numerosos datos experimentales sobre los elementos, compuestos químicos y sus transformaciones.

Dimitri Mendeleev (1834-1907) fue fundamental en sistematizar el enorme caudal de resultados experimentales obtenidos en las décadas precedentes, identificando similitudes y diferencias entre los elementos químicos; y, lo que es más importante, predecir nuevos resultados. La culminación de sus investigaciones lo constituye la identificación de la periodicidad de las propiedades químicas, que dieron lugar a  la Tabla periódica de los elementos químicos. Esta es uno de los iconos de la ciencia y posiblemente la mayor aportación de la química a la historia de la cultura universal (entendiendo como cultura, también la científica; por supuesto). Crear la tabla periódica en una época en la que no se conocía la estructura íntima de la materia constituye un hito heurístico.

El tercero de los grandes es Linus Pauling, del que hoy se conmemora el 111º aniversario de su nacimiento y que, en cierto modo, expandió el trabajo de Mendeleev; haciendo contribuciones que permitieron entender como los elementos químicos (a través de los átomos, ya aceptados por toda la comunidad científica) se combinan entre sí a través de enlaces químicos.

Pauling estaba convencido de que entender la estructura es la clave para descifrar algunos de los misterios del universo. Para llegar a este conocimiento, Pauling usó las herramientas de la física, ilustrada por la mecánica cuántica, siendo un pionero del uso de la mecánica cuántica en química y, de hecho, uno de los fundadores de la química cuántica.

Pauling nació en Oregon el 28 de febrero de 1901. Quedó huérfano de padre siendo muy joven. Por problemas económicos familiares, se le recomendó que estudiase una carrera práctica que le permitiese encontrar trabajo pronto. Por eso eligió estudiar ingeniería química en la Oregon State University (OSU), graduándose en 1922.

Desde muy joven, pensaba que la física era fundamental para entender el comportamiento químico y decidió realizar la tesis doctoral en química física. Solicito realizar la tesis en el grupo de Arthur Noyes, en el Instituto Tecnológico de California (Caltech), uno de los químicos físicos más prestigiosos de la época. Parece ser que Noyes dudó en su contratación porque Pauling era  un ingeniero químico que no había asistido a cursos de química física avanzada. Sin embargo, convenció a Noyes y éste le admitió en su grupo; donde terminó la tesis en 1925.

Becado por la Fundación Guggenheim (en la época en la que ser becario era un honor y no era una palabra denigrada como actualmente) realizó estancias postdoctorales entre 1926 y 1927. Reconociendo el papel que la ciencia europea estaba realizando para entender la estructura de la materia, trabajó en Copenhage con Niels Bohr (Premio Nobel de Física en 1922), en Münich con Arnold Sommerfeld (no recibió el Premio Nobel, pero lo mereció varias veces), en Londres con William H. Bragg (Premio Nobel de Física en 1915) y en Göttingen con Max Born (Premio Nobel de Física en 1954). Sin duda, recibió una excelente formación teórica y experimental en mecánica cuántica y en cristalografía; en definitiva, en las estructuras de sustancias químicas, ya sean átomos, sales o moléculas.

De vuelta a Estados Unidos, fue contratado como profesor en Caltech donde permaneció hasta su jubilación en 1973. Tras esta fecha y hasta su muerte, el 19 de agosto de 1994, Pauling trabajó como profesor emérito en la Stanford University, donde se creó el Linus Pauling Institute (LPI). Pauling investigó de manera continuada durante 72 años, siendo un testigo privilegiado y protagonista del mayor desarrollo de la historia de la química. Posteriormente, su legado fue trasladado desde el LPI a su Alma Mater, la OSU.

Pauling fue un excelente docente y divulgador de la ciencia. En esta última faceta era frecuente su participación en medios diversos explicando ciencia. Un ejemplo se puede encontrar en el vídeo http://www.youtube.com/watch?v=KDDQMTfMZxE.

En su faceta docente, parece que era un profesor espectacular al que le gustaba ilustrar sus explicaciones teóricas con demostraciones prácticas en clase. Hay una característica que le iguala con Mendeleev. Cuando éste tuvo que explicar Química general a sus alumnos de primer curso de la Universidad de San Petersburgo, no encontró ningún libro de texto que le satisficiera; por lo que decidió escribir su libro Principios de química, cuya redacción le inspiró para crear la tabla periódica. Lo mismo le pasó a Pauling. Cuando tuvo que explicar Química general a alumnos de primer curso de Caltech, se dio cuenta que lo mejor era escribir su propio libro de texto. Así nació su libro General Chemistry, cuya primera edición se publicó en 1947, constituyendo un clásico de la enseñanza de la química desde entonces.

Realizó aportaciones fundamentales en las bases teóricas de la química, usando la mecánica cuántica para explicar la estructura molecular y el enlace químico. Introdujo conceptos fundamentales como la resonancia y la hibridación. De estos estudios surgió el libro Introduction to Quantum Mechanics with Applications to Chemistry (escrito en colaboración con E. Bright Wilson) en 1935; un clásico en química cuántica.

Pauling fue un pionero en el uso de la cristalografía en química, siendo el primer tema que desarrolló a su vuelta a Caltech en 1927. El uso de la difracción de rayos X y de la difracción de electrones le permitió profundizar en la estructura de compuestos inorgánicos (principalmente) y orgánicos y empezar a entender la naturaleza del enlace químico. De estas investigaciones surgieron las reglas de Pauling para predecir la estructura cristalina de compuestos iónicos y la escala de electronegatividad que desarrolló, que permitió determinar el carácter iónico/covalente (parcial) de los enlaces químicos.

Con estas investigaciones, Pauling se convirtió en la máxima autoridad en química estructural de la historia. Su amplio conocimiento lo plasmó en el libro The Nature of the Chemical Bond and the Structure of Molecules and Crystals; publicado por primera vez en 1939, convirtiéndose en uno de los libros científicos clásicos.

A mediados de la década de los años 1930s, Pauling empezó a interesarse en moléculas de interés biológico, especialmente proteínas. Pensaba que la función podría entenderse a partir de su estructura y que ésta podría determinarse por los métodos que él estaba usando para moléculas pequeñas, especialmente métodos de difracción.

Ya en 1934, en conexión con sus investigaciones sobre magnetismo de sustancias químicas, determinó las propiedades magnéticas de la hemoglobina. Ésta es la proteína transportadora de oxígeno en los glóbulos rojos de la sangre en los mamíferos y su estructura y funcionamiento son vitales para entender el mecanismo molecular del transporte de oxígeno y las consecuencias sobre la salud que puede tener su malfuncionamiento.

En 1940 hizo la propuesta novedosa de que la especificidad de las interacciones biológicas se debe a la complementariedad molecular, lo que permite explicar las interacciones entre los antígenos y anticuerpos (con implicaciones en inmunología) y la catálisis enzimática. En esta última área, propone que el aumento de la velocidad de una reacción enzimática se debe a la estabilización del estado de transición por interacción con la enzima. Esta hipótesis explica muchos resultados experimentales y sirve para el diseño de fármacos por inhibición enzimática.

Basándose en la complementariedad molecular, Pauling propuso en 1946 que un gen podría consistir en dos hebras mutuamente complementarias, un concepto que anticipó la propuesta de Watson y Crick para la estructura del DNA.

En los años 1940s, Pauling creó el área de la medicina molecular al proponer que la anemia falciforme estaba causada por la mutación de un único aminoácido de los 457 que forman la cadena monomérica de hemoglobina.

En 1948 propuso las estructuras secundarias de las cadenas peptídicas: la hélice alfa y la lámina beta. Su propuesta fue teórica basada en el empleo de modelos moleculares y su profundo conocimiento de la estructura molecular e interacciones no covalente. Poco después se encontró experimentalmente (por difracción de rayos X) que estas propuestas eran motivos estructurales frecuentes en la estructura de péptidos y proteínas.

Con sus propuestas y resultados experimentales sobre la estructura de proteínas, mecanismos de reacciones enzimáticas, complementariedad de proteínas y ácidos nucleicos, y en medicina molecular; se puede considerar a Pauling uno de los fundadores de la biología molecular y su moderna ramificación, la biomedicina.

En la época del Macarthismo en Estados Unidos, estuvo castigado sin pasaporte, lo que le impidió viajar a Inglaterra a para ver las fotografías de la difracción de rayos X tomadas por Rosalind Franklin. Si hubiese visto las fotografías, seguramente hubiese propuesto la estructura de doble hélice del DNA antes que Watson y Crick y la historia de la ciencia hubiese cambiado. Pero esto se ciencia ficción.

Ya en esa época había recibido el Premio Nobel de Química por sus aportaciones a la química estructural, Pacifista convencido y activo (de ahñi los problemas en su país), defendió el desarme nuclear. Por estas acciones, recibió el Premio Nobel de la Paz de 1962 (entregado en 1963). Ha sido la única persona que ha recibido dos Premios Nobel de manera individual: Química (1954) y Paz (1962).

En definitiva, un gigante de la ciencia y de la historia de la humanidad.

Nota: Este post participa en la XII Edición del Carnaval de Química, que aloja el  blog Historias con mucha química (como todas) que administra María Docavo y en la X Edición del Carnaval de Biología, que aloja el blog Scientia que administra José Manuel López Nicolás.

Bernardo Herradón García
CSIC
b.herradon@csic.es

22 de noviembre de 1875: Mendeleev y el galio.

El 22 de noviembre de 1875, Dimitri Mendeleev publicó un artículo en “Comptes Rendus des Séances de l’Academie des Science” en la que cuestionaba las propiedades físico-químicas del elemento galio, descubierto unos meses antes. Mendeleev afirmaba que las propiedades del galio debían ser las del eka-aluminio, cuya existencia había predicho en 1869 al proponer la tabla periódica de los elementos químicos. La referencia completa del artículo es Compt. Rendus Acad. Sci. 1897, 81, 969-971. Se pueden ver los artículos del tomo 81 (incluso descargarlo completo) en este enlace.

En su artículo (J. Russ. Chem. Soc., 1869, 1, 60) y en su libro de texto (Principles of Chemistry, 1869), Mendeleev desarrolló su tabla periódica ordenando los 62 elementos conocidos en la época de acuerdo con su peso atómico, pues aún no se conocía el número atómico. Mendeleev  dejó cuatro huecos para elementos que predijo que se descubrirían posteriormente y predijo sus propiedades físicas y químicas.

El primero de los elementos predichos por Mendeleev que fue descubierto fue el galio. Este elemento fue aislado en el verano de 1875 por Lecoq de Boisbaundran que lo bautizó como galio en homenaje a su país (Francia, Galia) o a sí mismo (“Lecoq”, gallo). Las propiedades físicas determinadas para el nuevo elemento, especialmente su densidad, no concordaban con las propuestas por Mendeleev, que pidió la revisión de los resultados, pues consideraba que la muestra de  galio estaba contaminada. Mendeleev tenía razón. Con una muestra pura de galio se determinaron las propiedades físicas y químicas, que coincidieron con las predichas por Mendeleev.

Posteriormente se aislaron los otros elementos químicos predichos por Mendeleev. El  escandio se descubrió en 1879 (por Nilson) y el germanio en 1886 (por Wikler). El tecnecio es el elemento radiactivo de número atómico más pequeño, siendo preparado artificalmente en 1925 (por Nodack y colaboradores), auque no fue confirmado hasta 1937 (por Perrier y Segré). Estos elementos tienen las propiedades predichas por Mendeleev.

Antonio Marchal (Universidad de Jaén) ha diseñado una tabla periódica magnífica, construida en cerámica, que está en la fachada de la Facultad de Ciencias Experimentales y de la Salud de la Universidad de Jaén. En esta tabla se representan en blanco los cuatro elementos predichos por Mendeleev.

Y empezó a cimentar su fama. Posiblemente, el químico más importante de todos los tiempos.

Lecturas recomendadas.

Bernardo Herradón García
CSIC
herradon@iqog.csic.es

Mendeleev y el galio

El 22 de noviembre de 1875, Dimitri Mendeleev publicó un artículo en “Comptes Rendus des Séances de l’Academie des Science” en la que cuestionaba las propiedades físico-químicas del elemento galio, descubierto unos meses antes. Mendeleev afirmaba que las propiedades del galio debían ser las del eka-aluminio, cuya existencia había predicho en 1869 al proponer la tabla periódica de los elementos químicos. La referencia completa del artículo es Compt. Rendus Acad. Sci. 1897, 81, 969-971. Se pueden ver los artículos del tomo 81 (incluso descargarlo completo) en este enlace.

En su artículo (J. Russ. Chem. Soc., 1869, 1, 60) y en su libro de texto (Principles of Chemistry, 1869), Mendeleev desarrolló su tabla periódica ordenando los 62 elementos conocidos en la época de acuerdo con su peso atómico, pues aún no se conocía el número atómico. Mendeleev  dejó cuatro huecos para elementos que predijo que se descubrirían posteriormente y predijo sus propiedades físicas y químicas.

 

 

El primero de los elementos predichos por Mendeleev que fue descubierto fue el galio. Este elemento fue aislado en el verano de 1875 por Lecoq de Boisbaundran que lo bautizó como galio en homenaje a su país (Francia, Galia) o a sí mismo (“Lecoq”, gallo). Las propiedades físicas determinadas para el nuevo elemento, especialmente su densidad, no concordaban con las propuestas por Mendeleev, que pidió la revisión de los resultados, pues consideraba que la muestra de  galio estaba contaminada. Mendeleev tenía razón. Con una muestra pura de galio se determinaron las propiedades físicas y químicas, que coincidieron con las predichas por Mendeleev.

Posteriormente se aislaron los otros elementos químicos predichos por Mendeleev. El  escandio se descubrió en 1879 (por Nilson) y el germanio en 1886 (por Wikler). El tecnecio es el elemento radiactivo de número atómico más pequeño, siendo preparado artificalmente en 1925 (por Nodack y colaboradores), auque no fue confirmado hasta 1937 (por Perrier y Segré). Estos elementos tienen las propiedades predichas por Mendeleev.

Antonio Marchal (Universidad de Jaén) ha diseñado una tabla periódica magnífica, construida en cerámica, que está en la fachada de la Facultad de Ciencias Experimentales y de la Salud de la Universidad de Jaén. En esta tabla se representan en blanco los cuatro elementos predichos por Mendeleev.

 

 

Y empezó a cimentar su fama. Posiblemente, el químico más importante de todos los tiempos.

Lecturas recomendadas.

 

 

 

Esta entrada participa en el IX Carnaval de Química que organiza el blog Hablando de Ciencia.

 

Bernardo Herradón García
CSIC
herradon@iqog.csic.es

 

8 de febrero de 2011: Mendeleev y la inauguración del AIQ en España.

177º Aniversario del nacimiento de Mendeleev. Inauguración del Año Internacional de la Química en España.

Dimitri Ivanovich Mendeleev nació el 8 de febrero de 1834 en Tobolsk (Siberia) y falleció el 2 de febrero de 1907 en San Petersburgo. Fue uno de los asistentes más jóvenes al congreso de Karlsruhe en septiembre de 1860 que sirvió de origen para empezar a sistematizar la química, estableciendo un sistema de pesos atómicos y moleculares, lo que repercutió en la manera de formular.

La asistencia al congreso sirvió de inspiración a Mendeleev para empezar a elaborar la Tabla Periódica de los Elementos Químicos, una de las aportaciones principales de la química a la historia de la cultura universal.

Mendeleev concibió la Tabla Periódica mientras preparaba un libro de texto (Principios de Química, publicado en 1869) para sus clases de Química General en la Universidad de San Petersburgo. Mendeleev pensó en un sistema útil didácticamente para ordenar  los 60 elementos químicos conocidos en la época. Puesto que en esa época no se conocía la composición del átomo, no se podía relacionar la posición del elemento en la Tabla Periódica con el número atómico (como hoy hacemos); por lo tanto, Mendeleev colocó los elementos químicos según su peso atómico, observando unas ciertas regularidades cada cierto número de elementos.

Mendeleev publicó su Tabla Periódica casi al mismo tiempo que Meyer. Mendeleev la publicó en ruso y Meyer en alemán, el idioma científico dominante de la época. Sin embargo, la tabla que ha perdurado ha sido la de Mendeleev. Esto fue debido a que Mendeleev refinó su tabla, corrigiendo el peso atómico de elementos conocidos, sencontrando una mejor disposición de los elementos químicos, correlacionó la posición de los mismos con las propiedades de sus compuestos y, la mayor genialidad, fue capaz de predecir la existencia de nuevos elementos químicos.

La Tabla Periódica alcanzó su madurez con el trabajo de Henry Moseley (1887-1915), uno de los más grandes científicos de todos los tiempos; que, por desgracia murió en la batalla de Gallipoli durante la primera Guerra Mundial. Fue capaz de correlacionar los espectros de rayos X de los elementos químicos con su posición en la Tabla Periódica, siendo capaz de ordenarlos por el número atómico y dando un fundamento teórico a la Tabla Periódica de los Elementos Químicos. Sin duda alguna, Moseley merece ser recordado en la Tabla Periódica y pido que algún próximo elemento sea nombrado en su honor.

La Tabla Periódica de los Elementos Químicos contiene una enorme información científica. Recomiendo su aprendizaje; pero no de manera obligatoria (como hacemos con nuestros estudiantes), sino ir “construyéndola mentalmente, visualizándola” según se van adquiriendo conocimientos químicos. Veréis que es muy divertido ir colocando los elementos químicos en sus casillas correspondientes a partir de los que conocemos de los compuestos químicos. Llegado a esta situación, aumentaremos considerablemente nuestro conocimiento de química.

En el programa de A Hombros de Gigantes del pasado 7 de enero, comenté que la Tabla Periódica iba a sufrir cambios en el peso atómico estándar de 10 elementos. Ya se ha publicado el artículo describiendo los cambios, lo que comentaré en un próximo post.

Hoy se ha inaugurado oficialmente el Año Internacional de la Química en España. El acto ha estado presidido por Alfredo Pérez Rubalcaba, vicepresidente del gobierno y químico, contando con la presencia de otros dos ministros y muchísimas personalidades políticas, académicas y científicas entre el püblico; que ha sido muy numeroso (más de 500 personas), abarrotando el salón de actos de la sede central del CSIC y dos salas adicionales habilitadas para seguri el acto por televisión.

Bernardo Herradón

IQOG-CSIC

herradon@iqog.csic.es

Efemérides del 8 de febrero: 177º aniversario del nacimiento de Mendeleev e inauguración del Año Internacional de la Química

Dimitri Ivanovich Mendeleev nació el 8 de febrero de 1834 en Tobolsk (Siberia) y falleció el 2 de febrero de 1907 en San Petersburgo. Fue uno de los asistentes más jóvenes al congreso de Karlsruhe en septiembre de 1860 que sirvió de origen para empezar a sistematizar la química, estableciendo un sistema de pesos atómicos y moleculares, lo que repercutió en la manera de formular.

La asistencia al congreso sirvió de inspiración a Mendeleev para empezar a elaborar la Tabla Periódica de los Elementos Químicos, una de las aportaciones principales de la química a la historia de la cultura universal.

Mendeleev concibió la Tabla Periódica mientras preparaba un libro de texto (Principios de Química, publicado en 1869) para sus clases de Química General en la Universidad de San Petersburgo. Mendeleev pensó en un sistema útil didácticamente para ordenar  los 60 elementos químicos conocidos en la época. Puesto que en esa época no se conocía la composición del átomo, no se podía relacionar la posición del elemento en la Tabla Periódica con el número atómico (como hoy hacemos); por lo tanto, Mendeleev colocó los elementos químicos según su peso atómico, observando unas ciertas regularidades cada cierto número de elementos.

Mendeleev publicó su Tabla Periódica casi al mismo tiempo que Meyer. Mendeleev la publicó en ruso y Meyer en alemán, el idioma científico dominante de la época. Sin embargo, la tabla que ha perdurado ha sido la de Mendeleev. Esto fue debido a que Mendeleev refinó su tabla, corrigiendo el peso atómico de elementos conocidos, encontrando una mejor disposición de los elementos químicos, correlacionó la posición de los mismos con las propiedades de sus compuestos y, la mayor genialidad, fue capaz de predecir la existencia de nuevos elementos químicos.

La Tabla Periódica alcanzó su madurez con el trabajo de Henry Moseley (1887-1915), uno de los más grandes científicos de todos los tiempos; que, por desgracia murió en la batalla de Gallipoli durante la primera Guerra Mundial. Fue capaz de correlacionar los espectros de rayos X de los elementos químicos con su posición en la Tabla Periódica, siendo capaz de ordenarlos por el número atómico y dando un fundamento teórico a la Tabla Periódica de los Elementos Químicos. Sin duda alguna, Moseley merece ser recordado en la Tabla Periódica y pido que algún próximo elemento sea nombrado en su honor.

La Tabla Periódica de los Elementos Químicos contiene una enorme información científica. Recomiendo su aprendizaje; pero no de manera obligatoria (como hacemos con nuestros estudiantes), sino ir “construyéndola mentalmente, visualizándola” según se van adquiriendo conocimientos químicos. Veréis que es muy divertido ir colocando los elementos químicos en sus casillas correspondientes a partir de los que conocemos de los compuestos químicos. Llegado a esta situación, aumentaremos considerablemente nuestro conocimiento de química.

En el programa de A Hombros de Gigantes del pasado 7 de enero, comenté que la Tabla Periódica iba a sufrir cambios en el peso atómico estándar de 10 elementos. Ya se ha publicado el artículo describiendo los cambios, lo que comentaré en un próximo post.

Hoy se ha inaugurado oficialmente el Año Internacional de la Química en España. El acto ha estado presidido por Alfredo Pérez Rubalcaba, vicepresidente del gobierno y químico, contando con la presencia de otros dos ministros y muchísimas personalidades políticas, académicas y científicas entre el püblico; que ha sido muy numeroso (más de 500 personas), abarrotando el salón de actos de la sede central del CSIC y dos salas adicionales habilitadas para seguri el acto por televisión.

En los próximos días publicaré una reseña detallada del acto, pues se han dicho muchas cosas muy interesantes. La inauguración ha sido un éxito que espero que continúe durante todo el año.

Bernardo Herradón

IQOG-CSIC

herradon@iqog.csic.es